Siempre Juntos con Lizmar y Eliu Ramos: Templanza y Orden

El Prof. Francisco Christiansen nos invita a educar la templanza.

Educar La Templanza
Sigamos hablando de educar las virtudes cardinales
las virtudes cardinales son: Fortaleza, Templanza, Justicia y Prudencia.

¿qué es la templanza?
La templanza es la virtud que te ayuda a tener dominio y el control sobre tus actos. Te ayuda a mantener el
equilibrio en el disfrute de las cosas buenas, sin caer en el exceso. Te lleva a regular adecuadamente lo que
te provoca y actuar siempre conforme a lo que te dicta la inteligencia.
La templanza es la virtud del autodominio, es la virtud de "hacer lo que quieras… no lo que te dé la gana".
¿Pero qué tiene de malo hacer todo lo que me provoca?
El problema de hacer todo lo que te provoca, es que te hace una persona débil, una persona que no es
capaz de dominarse a sí mismo. Si no te acostumbras a exigirte a ti mismo, no podrás alcanzar las metas
que te planteas.
Si no eres capaz de dominarte a ti mismo, muy fácilmente serás dominado por otros. Empezarás siendo
esclavo por lo que te provoca y terminas siendo dominados por el ambiente en el que te encuentras, por
otras personas que decidirán por ti.
Templanza y matrimonio
¿Cómo se vive la templanza?
El vivir la templanza es actuar con la Voluntad iluminada por la razón (inteligencia).
El ser humano está compuesto de cuerpo y alma, y como resultado de esa unión aparece la afectividad.
Conociendo el fin (conocer acto de la inteligencia), buscamos realizar las actividades que nos acercan a él.
Es aquí donde entre la lucha entre "hacer lo que quiero", (querer acto de la inteligencia) o "hacer lo que
me provoca", los deseo, lo que el cuerpo me pide.
Los deseos y placeres no son malos. Están en nuestra naturaleza porque Dios así lo quiso. Lo malo está en
que sean ellos los que nos marquen el estilo de vida.
El dominio de los deseos se logra con entrenamiento. Para levantar grandes pesos debo empezar por
levantar pequeñas pesas….
Entrenamiento: aguantar el hambre hasta la hora de comer, levantarme a la hora, sentarme bien, no mirar
lo que no debo…
¿Cómo educa la templanza en mis hijos?
Ayuda a tus hijos limitándoles las cosas materiales, no les des todo lo que pidan.
Que tengan un horario de comidas, incluida la merienda, para que no estén “chucheando“ a cada rato.
El sentarse derechos, el dejar el celular a un lado (incluso si tiene notificaciones),
Comer algo que no les gusta, el sonreír cuando se sienten mal, el escuchar sin interrumpir…
son acciones que ayudaran a desarrollar esta virtud, lo ayudará a ser templados, lo hará más libre.
La templanza, el autodominio, se traduce en libertad. La persona templada, la que es capaz de dominar sus
impulsos, de encausar sus emociones, tendrá el carácter para no sea influenciado o dominado por los
demás.

Luego la Dra. Nancy Rosado nos recuerda la virtud del Orden