Día 38. Refugio de los pecadores, ruega por nosotros.

Antes de los días de las mini-vans y las mamás del fútbol, los niños del vecindario nos entreteníamos jugando al ‘tag’, un juego que podía durar indefinidamente, pero si eras lento y gordito, no era divertido ser “eso”. Luego venía el chico rápido, y nos dirigíamos hacia el pasamanos nuestro refugio: ese era la ‘zona segura’, un refugio para nosotros los pequeños pecadores. Todos sabemos que Jesús es Dios y todos sabemos que somos pecadores. Entonces, a veces, cuando eres un pecador realmente malo, es un poco difícil mirarlo a los ojos, y esquivamos para cubrirnos detrás de los pliegues del manto de nuestra Madre María. Ella es nuestra Madre; Ella es nuestra ‘zona segura’; Ella es uno de nosotros, porque es humana; y por eso ella entiende. Y Ella nos lleva de la mano a Jesús. Como escribió San Josemaría hace años, “A Jesús vamos siempre, y a Él siempre volvemos, por María”.

“Refugio de los pecadores, ruega por la Iglesia y la nación”.

Fr. Rocky Fr. Rocky - Director Ejecutivo y CEO de Relevant Radio

Ver artículos anteriores de la novena. O suscríbete para recibir estas reflexiones en tu bandeja de entrada cada mañana.