Dia 31. Torre de David, ruega por nosotros.

La Torre de David en la Antigua Jerusalén era una torre poderosa que defendió la ciudad. La tierna devoción a María, la madre de Dios, es la Torre que defiende nuestra fe. En las colinas de los Pirineos, que separan Francia de España, encontrarás los restos de antiguas torres de vigilancia de piedra que sirvieron como guardianes para advertir y proteger a los cristianos del avance de los ejércitos moros. Carlomagno, Rolando, Roncesvalles, Covadonga, El Cid son nombres épicos de personas y lugares atrapados en esa lucha, la guerra más larga de la historia del mundo. La Santísima Madre, de la Casa de David, es como una torre fuerte que protege de los ataques del enemigo. Mantente cerca de Ella con devociones diarias – el rosario, el ángelus, el escapulario – y mantendrás al enemigo al margen, y te mantendrás firme en la fe católica y cristiana.

“Torre de David, ruega por la Iglesia y la nación”.

Fr. Rocky Fr. Rocky - Director Ejecutivo y CEO de Relevant Radio

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